Detenido por usar el Whatsapp

5 06 2014

Veo, estupefacta, este mediodía, en las noticias, que han detenido a un pontevedrés por avisar de un control de tráfico a través del Whatsapp. Y que lo que se le imputa es un delito de revelación de secretos.

Teniendo en cuenta que, dentro del Título XVII, Capítulo IV, del Código Penal, sólo podríamos encajar esta conducta en el artículo 418 (“El particular que aprovechare para sí o para un tercero el secreto o la información privilegiada que obtuviere de un funcionario público o autoridad, será castigado con multa del tanto al triplo del beneficio obtenido o facilitado. Si resultara grave daño para la causa pública o para tercero, la pena será de prisión de uno a seis años“), me parecía tremendo que se pudiera considerar “secreto” o “información privilegiada” el ver a los agentes en un punto de la carretera, sacar una foto y mandársela a un colega.Vamos, que me parecía tremendamente público el que la Guardia Civil estuviera allí; no veía el secretismo.

Ahora bien, como es bueno ver la noticia en varios sitios, a ver si coinciden y cómo la explican, la leí también en el Faro de Vigo y allí ya cuentan otra cosa. Resulta que el sujeto en cuestión no hizo lo que yo creía (sacar una foto del control y mandarla a un colega, que es lo que parece en el vídeo de la noticia), sino que difundió “la captura del programa de una jornada de trabajo en el que figuran los lugares donde se iban a colocar los radares y los agentes encargados de esta labor“, con bastante probabilidad, con ayuda de alguien “de dentro”. Evidentemente, eso sí es revelación de secretos.

La duda que me queda ahora es si, como decían o daban a entender en Telecinco, los guardias lo vieron con el móvil y encontraron el mensaje en el Whatsapp o esto se encuadra en el marco de una investigación en la que tenían autorizada la intervención de las comunicaciones. Porque, no nos engañemos, el Whatsapp no es más que un sistema de mensajería y los mensajes son privados. Así que, como una carta o una llamada, tampoco la Guardia Civil los puede interceptar/leer sin mi autorización o la del juez.

En todo caso, lo que nos queda claro es que ya tenemos que tener cuidado hasta para mandar un Whatsapp.





No hay plagio

23 01 2012

De nuevo, propiedad intelectual. Hace un tiempo, Antena 3 demandó a Telecinco porque consideraba que “La que se avecina” era un plagio de “Aquí no hay quien viva“. Sin embargo, el Juzgado de lo Mercantil de Madrid (ver noticia) ha considerado que “Aquí no hay quien viva” no era original, que los personajes han cambiado, que no se utilizan las mismas frases y, en definitiva, que no hay plagio.

No cabe duda de que parecer, se parecen. Pero, ¿tanto como para que sea un plagio? Al parecer, no.





Encuentra las diferencias

4 01 2012

Hoy os traigo un nuevo conflicto de propiedad intelectual (ver el diccionario jurídico). Esta vez, el problema es que la bailaora Flora Albaicín considera que Freixenet ha utilizado en el anuncio de 2011 un redoble que ella creó para la coreografía del anuncio 2008-2009.

¿Qué os parece? ¿Encontráis las diferencias?





Sobre la tele… y el control

21 11 2011

Hace unos años, el mundo entero tembló con el “pezongate” (léase con ironía; la noticia aquí) y ha resultado que, al final, la justicia ha dado la razón a la CBS, que decía, básicamente, que no podía controlar a los artistas (ver esto más desarrollado). Y esto lleva a que una se pregunte cómo va esto del control de los contenidos “inapropiados” en Estados Unidos…

Resulta que existe un organismo que se llama Comisión Federal de Comunicaciones, que, según su própia web, “regula las comunicaciones interestatales e internacionales por radio, televisión, satélite y cable en los 50 estados, el Distrito de Columbia y territorios de EE.UU. Fue establecida por la Ley de Comunicaciones (Communications Act) de 1934 y opera como una agencia independiente del gobierno EE.UU. supervisada ​​por el Congreso. La comisión está comprometida a ser un organismo ágil, eficiente y eficaz capaz de afrontar las oportunidades tecnológicas y económicas del nuevo milenio.”

Seguimos buceando por la página y nos encontramos con lo siguiente: “El Congreso da la responsabilidad administrativa a la FCC para la aplicación de las leyes que prohíben la emisión de programas obscenos en cualquier momento y la transmisión de programación indecente o lenguaje obsceno durante ciertas horas. En respuesta a una queja, la FCC puede revocar una licencia de estación, imponer una multa o una advertencia, si una estación transmite material obsceno, indecente o profano.” La Ley de Comunicaciones es de 1934.

Sin embargo, la gente se “rebela”. Una cadena norteamericana como la MTV viene a entregar sus Europe Music Awards a Irlanda o a España para hacer cosas como éstas. Es decir que parece que los estadounidenses quieren ver ese tipo de contenidos. No sé si quieren verlos porque no les dejan o si no les dejan porque quieren verlos.

En todo caso, por si alguien tiene una queja sobre un programa de televisión estadounidense, el gobierno de los EEUU nos facilita un formulario ¡en español! así que aquí lo dejo para quien lo quiera.

En España, la Ley General de la Comunicación Audiovisual, de 2010 (ver aquí) prevé la creación de un organismo denominado “Consejo Estatal de Medios Audiovisuales” (ver el Título V, arts. 44 y siguientes), que nos podría recordar al americano, sobre todo, porque sus miembros son nombrados por el gobierno. Pero yo creo que, al margen de eso (y de las inquietudes que nos pueda ocasionar), si llega a existir, no tendrá nada más que ver con la FCC porque, leído el catálogo de infracciones y sanciones, parece de lo más razonable. Al menos, eso parece…